Normalize the veggie // Normalizar lo vegetariano

Teresa Carles Restaurant in Barcelona via esadir.blogspot.com

Teresa Carles Restaurant in Barcelona via laflorinata.com

Teresa Carles Restaurant in Barcelona via pimientarosa.com

Teresa Carles Restaurant in Barcelona via pimientarosa.com

It is true that, as Núria Coll said, for many years, vegetarianism and business aligned with it, have kept the identity and values of the 70’s and the hippy movement. In recent years, concern and awareness about our planet and its resources have been addressed through multiple alternatives of lifestyle and philosophy.

However, many of the businesses involved in responsible management of the planet, are emulating alternative and exotic locations that stigmatize their akin audience, without trying to expand their vision to users unfamiliar with their cause. Therein lies the key to sensitization, not only unite the profiles involved but attract those who are not. To do this, we must create standardized and integrated establishments in the space and in the market, capable of being leaders in sectors also unconcerned about the sustainability and facilitate the transition to a more responsible and efficient scheme.

Under this conception, Teresa Carles restaurant in Barcelona combines modernity with vegetarianism naturally and standardized. Its interior and the exhibition of products appeal to all audiences regardless of their beliefs in food, enjoy alike! Enhance healthy breakfasts and Manhattan style brunches in large tables and sofas to spend the early hours of the morning working in a friendly atmosphere. Breaking taboos in relation to the offer of alcohol, they present an excellent selection of wine and beer as well as they elaborate juices, teas and homemade mixings. A good bet to boost consumption of local and vegetable products.

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Es cierto que, como bien dijo Núria Coll, durante muchos años el vegetarianismo y los comercios alineados con él han mantenido la identidad y los valores de los años 70 y el movimiento hippy. Desde hace unos años, la preocupación y sensibilización por nuestro planeta y sus recursos se han abordado mediante múltiples alternativas de estilo de vida y filosofía.

No obstante, muchos de los comercios implicados en una gestión responsable del planeta, siguen emulando lugares exóticos y alternativos que estigmatizan a su público más afín, sin intentar expandir su visión a usuarios desconocedores de su causa. Ahí reside la clave de la sensibilización: no sólo unir a los perfiles comprometidos sino atraer a aquellos que no lo estén. Para ello, debemos crear establecimientos normalizados e integrados en el espacio y en el mercado, capaces de ser líderes también en sectores despreocupados por la sostenibilidad y facilitar la transición hacia un esquema más responsable y eficiente.

Bajo esa concepción, el restaurante barcelonés Teresa Carles combina la modernidad con el vegetarianismo de forma natural y normalizada. Su interiorismo y exhibición de productos atraen a todos los públicos sin importar sus creencias en alimentación; disfrutan por igual! Potencian los desayunos y brunchs sanos al estilo Manhattan en grandes mesas y sofás en los que pasar las primeras horas de la mañana trabajando en un ambiente agradable. Rompen los tabúes en relación a la oferta de alcohol presentando una excelente carta de vinos y cervezas además de elaborar diferentes zumos, infusiones y combinados caseros. Una buena apuesta para impulsar el consumo de productos locales y vegetales.

Slow Shopping

Last Friday 20 we read on La Contra of  La Vanguardia an interview with Pier Giorgio Olivetti, a citizen of the slow movement that explained their bet for the continuity of crafts and artisans through citizen involvement. This is the case of the Italian town Abbiategrasso  and more than 150 other towns and cities that join to this philosophy of stopping globalization and homogenization by calming the daily grind. This does not preclude the adoption of new technologies and innovation to enrich processes and approach bidirectionally consumers and producers.

Despite not being able to support on scale economies, slow trade promotes special attention and customer care that generates social value due to proximity and customization. Aspects that compensate their higher price in the market, ensuring the minimal involvement of intermediaries and a fair treatment for the producer’s job and the employees in the process.

Creating spaces for dialogue and exchange of knowledge that contribute to form and to build an enjoyed and conscious lifestyle , we can bet for the transmission of values beyond the simple selling process.

One can escape from the express buying trends by creating shops to delight consumers with having a great and friendly time by a differential brand concept. This may be a highly valid ( and successfully) strategy to not only gain a foothold in the market but to earn the fidelity and the loyalty of our customers and even suppliers.

In this link, you will find a list of some slow international trades through the site slowretail.com.

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El pasado viernes 20 leíamos en La Contra de La Vanguardia una entrevista a Pier Giorgio Olivetti, un ciudadano del movimiento slow que hablaba de cómo se había apostado por  la continuidad de oficios y artesanos gracias a la involucración ciudadana. Es el caso del municipio italiano de Abbiategrasso como de otras 150 más ciudades y barrios que se suman a esta filosofía de frenar la globalización y homogeneización calmando el ajetreo cotidiano. Todo ello no impide la incorporación de nuevas tecnologías e innovación para ayudar a enriquecer los procesos y acercar de forma bidireccional al consumidor y al productor.

A pesar de no poder respaldarse tanto en economías de escala, el comercio slow promueve una atención y cuidado del cliente que genera valor social gracias a la proximidad y la personalización. Aspectos que compensan su mayor precio en el mercado, garantizando la mínima participación de intermediarios y el trato justo del trabajo del productor como de los empleados en el proceso.

Creando espacios de diálogo e intercambio de conocimiento que contribuyen a formar y dar cabida a un estilo de vida disfrutado y consciente, podemos apostar por la transmisión de valores más allá del simple proceso de venta.

Uno puede escapar de las tendencias de compra exprés creando comercios en los que deleitar a los consumidores con pasar un rato agradable y amable gracias a un concepto de marca diferencial. Esta puede ser una estrategia muy válida (y exitosa) para no sólo hacerse un hueco en el mercado, sino ganarse la fidelidad y la lealtad de nuestros consumidores e incluso, nuestros proveedores.

En este link, podréis encontrar un listado de algunos comercios slow a nivel internacional gracias al site de slowretail.com .