Views of the 20th century: Schumpeter // Lecturas del siglo XX: Schumpeter

For a better understanding and to complete all those elements linked to the brand experience that influence the buying process, we will count with the collaboration of experts that will introduce concepts that will improve our business development, from different disciplines and points of view. Today we are pleased to introduce a new text of Insik W. Yoon, sociologist.

Joseph Schumpeter saw capitalism the best system for economic progress but nevertheless, predicted its inevitable collapse. The reasons for the decline of capitalism would obey, according to the economist, to an internal sclerosis of the system. In other words, the capitalist growth is not sustainable: an economy that for growing needs to sell more than they buy, and if all economies have to grow the same way, in the end, who will buy?

To sustain economic growth over time, consumption must be sustainable too. To maintain production, individuals from the other side of the equation, must be buying. If a production-oriented economy has reached its limits, there is no reason to believe that an economy based on consumption and credit will be different. Is the consumer society a sustainable model? Capitalism is a zero-sum system, in the sense that not everyone can be competitive and have a trade surplus, necessarily it must have players who spend more than they generate. Otherwise, there would come a point where no one would buy or sell. Fortunately, it is still not the end of capitalism, it may be the beginning of a new cycle.

The current economic situation is forcing us to consume less and less. Manufacturers are reacting and offering in their stores a reduced format of their products, individual doses or smaller packs. A logical reaction, because if the average cost of purchases is 18 euros, can not be expected that consumers devote half of its budget to a single product. With medications could do the same, ie, pharmacies could sell treatments by the doses prescribed by doctors instead of the whole box of pills. This would avoid the waste of medicines and would be a relief to the pocket of pensioners.

I.W.Y.
Ego Consumans

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Para completar y entender mejor todos los elementos vinculados a la experiencia de marca que inciden en el proceso de compra, contaremos con la colaboración de expertos que nos irán introduciendo, desde distintas disciplinas y visiones, conceptos que nos ayudarán a construir mejor nuestro negocio. Hoy estamos encantados de presentaros un nuevo texto de Insik W. Yoon, sociólogo.

Joseph Schumpeter consideraba al capitalismo el mejor sistema para el progreso económico, pero a pesar de ello, auguró su inevitable colapso. Las razones de la decadencia del capitalismo obedecerían, según el economista, a un esclerosamiento interno del propio sistema. Dicho de otro modo, el crecimiento capitalista no es sostenible: si para que una economía crezca es necesario que venda más de lo que compra, y si todas las economías tienen que crecer del mismo modo, al final, ¿quién comprará?

Para que el crecimiento económico sea sostenible en el tiempo, el consumo debe serlo también. Para seguir produciendo es necesario que hayan personas al otro lado de la ecuación comprando. Si una economía orientada a la producción llegó a sus límites, no hay razones para pensar que una economía basada en el consumo y el crédito vaya a resultar diferente. ¿Es la sociedad del consumo un modelo sostenible? El capitalismo es un sistema de suma cero, en el sentido que no todos pueden ser competitivos y tener superávit comercial, necesariamente tiene que haber actores que gasten más de lo que generan. De lo contrario, llegaría un punto en el que nadie compraría o nadie vendería. Afortunadamente, todavía no es el fin del capitalismo, tal vez sea el inicio de un nuevo ciclo.

La actual coyuntura económica nos está forzando a consumir cada vez menos. Los fabricantes están reaccionando y ofrecen en las tiendas formatos reducidos de sus productos, dosis individuales o botes más pequeños. Una reacción lógica, ya que si el gasto medio de las compras es de 18 euros, no se puede pretender que el consumidor destine la mitad de su presupuesto a un solo producto. Con los fármacos se podría hacer lo mismo, es decir, que las farmacias vendieran los tratamientos por las dosis recetadas por los médicos en lugar de toda la caja de pastillas. Se evitaría el desperdicio de medicamentos y supondría un alivio para los bolsillos de los pensionistas.

I.W.Y.
Ego Consumans

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Views of the 20th century: Consumer Confidence Index (CCI)* // Lecturas del s.XX: Índice de Confianza del Consumidor (ICC)*

For a better understanding and to complete all those elements linked to the brand experience that influence the buying process, we will count with the collaboration of experts that will introduce concepts that will improve our business development, from different disciplines and points of view. Today we are pleased to introduce a new text of Insik W. Yoon, sociologist.

The problem that faces Spain is not so of an excessive public debt, but a sustained boundless private debt on assets that are losing accounting value, hence the problem of Spanish banks. Public debt stands at 68% of GDP, while private debt is over 200% GDP. Such a debt in a context of economic recession (reduction in income) raises doubts about whether we will be able to pay the debt. We will not discuss whether the latest episode of the Spanish debt is a “bailout” or a “soft loan”, but the truth is that this situation affects consumption. If we add 5.6 million of unemployed with an inefficient labor market, the retail sector’s concern is  well founded.
One way to estimate future consumption is by measuring it through leading indicators like the Consumer Confidence Index (CCI). Since 2008 has continued to be negative. After a brief recovery in 2010 until mid-2011, falls back to 2009 levels. The perspective of domestic consumption for 2012 is very negative.

Consumption of luxury products seems to hold well the storm, the problem lies in the market for the supposed middle class. At the end of easy credit, on the one hand, we find an excess of supply (which is being destroyed), and the ocean is more bloodied than ever. On the other hand, consumption deflects towards saving. These circumstances raise different forms of competition in an environment of economic growth. Is it enough with the strategy of specialization? Will compete in price? Or maybe the small shop will be internationalized? Electronic commerce can be part of the solution, but in any case, it will take high doses of creativity to “reinvent” the business.
One possible route is to play with the concept of “strangeness” to become a niche, ie: focus on a specific type of consumer and add value to your offer. Some people consider the value, and value is not price. You can create value by solving a problem, but doing it with style leaving a personal stamp. If someone wants coffee (problem), give them coffee (solution), but do it with style, leave your trace in the business. Do not try to please everyone, or you will have to compete on price.

 I.W.Y.

Ego Consumans

(*)In Spain, the CCI is made since 2004 and is based on the methodology employed by the University of Michigan to calculate its Consumer Sentiment Index. The first index of this type it was developed by the Conference Board in 1967 (USA).

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Para completar y entender mejor todos los elementos vinculados a la experiencia de marca que inciden en el proceso de compra, contaremos con la colaboración de expertos que nos irán introduciendo, desde distintas disciplinas y visiones, conceptos que nos ayudarán a construir mejor nuestro negocio. Hoy estamos encantados de presentaros un nuevo texto de Insik W. Yoon, sociólogo.

El problema que afronta España no es tanto de una deuda pública excesiva, sino de una deuda privada desmesurada sustentada sobre activos que van perdiendo valor contable, de ahí el problema de los bancos españoles. La deuda pública se sitúa en un 68% del PIB, mientras que la deuda privada está por encima del 200% PIB. Semejante deuda en un contexto de recesión económica (disminución de ingresos) levanta sospechas sobre si seremos capaces de pagar la deuda contraída. No vamos a discutir sobre si el último episodio de la deuda española es un “rescate” o un “préstamo blando”, pero lo cierto es que esta situación afecta al consumo. Si a ello le añadimos 5,6 millones de parados con un mercado laboral ineficiente, la preocupación del sector retail está fundada.

Una forma de estimar el consumo futuro es midiéndolo a través de los indicadores avanzados como el Indice de Confianza del Consumidor (ICC). Desde el 2008 no ha dejado de estar en negativo. Tras una breve recuperación en 2010 hasta mediados del 2011, vuelve a caer a niveles del 2009. La perspectiva del consumo doméstico para el 2012 es muy negativa.

SOURCE: Comisión de la UE (European Economy. Supplement B), INE, DGT, ANFAC y BCE.

El consumo de productos de lujo parece que aguanta bien el temporal, el problema se encuentra en el mercado destinado a la supuesta clase media. Al acabarse el crédito fácil, por un lado, nos encontramos con un exceso de oferta (que se está destruyendo), y el océano está más ensangrentado que nunca. Por otro lado, se desvía el consumo hacia el ahorro. Estas circunstancias generan una forma de competencia diferente que en el de un entorno de crecimiento económico. ¿Será suficiente con la estrategia de la especialización? ¿Competirán en precio? ¿O tal vez el pequeño comercio se internacionalizará? El comercio electrónico puede ser parte de la solución, pero en cualquier caso, harán falta grandes dosis de creatividad para “reinventar” los negocios.

Una posible vía sea jugar con el concepto de “rareza” para hacerse con un nicho, es decir, centrarte en un tipo de consumidor específico y aportar valor añadido en tu oferta. Algunas personas tienen en cuenta el valor, y el valor es diferente del precio. Puedes crear valor solucionando un problema, pero haciéndolo con estilo, con un sello personal. Si alguien quiere café (problema), véndele café (solución), pero hazlo con estilo, deja tu huella en el negocio. No pretendas agradar a todo el mundo, o tendrás que competir en precio.

I.W.Y.

Ego Consumans

(*) En España, el ICC se elabora desde el 2004 y está basado en la metodología que emplea la Universidad de Michigan para calcular su Indice del Sentimiento del Consumidor. El primer índice de este tipo lo empezó a elaborar la The Conference Board en 1967 (EEUU).

Views of the 20th century: Bauman // Lecturas del s.XX: Bauman

For a better understanding and to complete all those elements linked to the brand experience that influence the buying process, we will count with the collaboration of experts that will introduce concepts that will improve our business development, from different disciplines and points of view. Today we are pleased to introduce a new text of Insik W. Yoon, sociologist.

To choose or not to choose, that’s the question. This is the dilemma we face as consumers when we are in stores and supermarkets full of products. To choose a product from a growing range or not to choose buying as an alternative. The “choice” is a subject of study in schools of economics, political science, social psychology, studied by sociologists such as Herbert Spencer or figures like Machiavelli. The power of choice can lead to false beliefs about power and personal freedoms, Machiavelli warned that the Prince is almighty in everything but in his decisions, if he wants to remain as prince he has to behave in a certain way and not another. For Herbert Spencer the increase of the apparent freedom must be accompanied by a decrease in real freedom. The choice is always limited by the context. The Individual versus the market.

I remember an experiment that was as follows: they put two shelves full of jams; on a shelf there were six different varieties of jams, and the other shelf held more than twenty different kinds, then was introduced to a group of people to observe their buying behavior. The 60% of the group went to the shelf with the widest variety of jams, while the remaining 40% went to the other shelf. A 3% of the people ended up buying a product from the most varied shelf, while in the other shelf were the 30%. The study concluded that the election is a process of waivers, you start by choosing what you are willing to give up to reach the desired option.

When the choice options are numerous, the list of waivers is long and may tire the brain, or you will remember that  you’ve got jam at home. When the options are reduced, the choice is simple and quickly leads to purchase. The same happens with  infoxication or the excess of information  that makes more difficult the election process. Discard or give  up irrelevant information is key to facilitate the choice of purchase.

There is another component that is becoming increasingly important that intervenes in the purchase decision. The clock that shows the time remaining before the arrival of the next train in the subway, isn’t giving us information that helps us to choose: if we wait or seek an alternative transport. It serves to give us an experience during the wait, as the screenshots that appear while loading an application on the phone. Steve Jobs thought the user experience on all its products with the addition of tactile experience and more. Providing an enjoyable experience in the use or in the purchase becomes an added-value. In a way, the information society is transforming us from hardware to software, from the object to the experience, or quoting the old Bauman: “We are more liquid.” In everything that is sold must be included the experience (of shopping).

Creating a pleasant shopping experience involves everything that facilitates the consumer choice, therefore, there is a common trend towards specialization in retail  where expert staff can recommend the best option to reduce the possibilities. It is the paradox of hyperconsumism, that denotes an apparent freedom of choice but the vast amount of available options ends up reducing the real freedom of choice.

I.W.Y.

Ego Consumans

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Para completar y entender mejor todos los elementos vinculados a la experiencia de marca que inciden en el proceso de compra, contaremos con la colaboración de expertos que nos irán introduciendo, desde distintas disciplinas y visiones, conceptos que nos ayudarán a construir mejor nuestro negocio. Hoy estamos encantados de presentaros un nuevo texto de Insik W. Yoon, sociólogo.

Elegir o no elegir, he ahí la cuestión. Es el dilema al que nos enfrentamos como consumidores cuando nos encontramos en las tiendas y supermercados repletos de productos. Elegir un producto entre una gama cada vez mayor o no elegir comprar como alternativa. La “elección” es un tema de estudio en las facultades de economía, en ciencias políticas, en psicología social, estudiado por sociólogos como Herbert Spencer o figuras como Maquiavelo. El poder de elección puede dar lugar a falsas creencias sobre el poder y las libertades personales; Maquiavelo advirtió que el Príncipe es todopoderoso en todo menos en sus decisiones, que si quiere permanecer como príncipe tiene que comportarse de cierto modo y no otro. Para Herbert Spencer el incremento de la aparente libertad tiene que venir acompañada de una disminución en la libertad real. La elección siempre viene delimitada por el contexto. El Individuo versus el Mercado.

Recuerdo un experimento que consistió en lo siguiente: se colocó dos estanterías repletas de mermeladas, en una estantería había seis variedades distintas de mermeladas, y la otra estantería albergaba más de veinte clases diferentes; a continuación se introdujo a un grupo de gente para observar su comportamiento de compra. El 60% del grupo se dirigió a la estantería con más variedad de mermeladas, mientras que el restante 40% se dirigió a la otra estantería. El 3% de la gente acabó comprando algún producto de la estantería con más variedad, mientras que en la otra estantería fueron el 30%. La conclusión del estudio fue que la elección es un proceso de renuncias, se empieza eligiendo por aquello que se está dispuesto a renunciar para llegar a la opción deseada.

Cuando las opciones de elección son numerosas, la lista de renuncias es larga y el cerebro se puede cansar, o bien, recordar que en casa tienes mermelada. Cuando las opciones son reducidas, la elección es simple y conduce rápidamente a la compra. Lo mismo ocurre con la infoxicación o exceso de información que entorpece el proceso de elección. Descartar o renunciar a información no relevante resulta clave para facilitar la elección de compra.

Existe otro componente cada vez más importante que interviene en la decisión de compra. El reloj que muestra el tiempo que falta para la llegada del próximo tren en el metro, no es una información que se nos facilita para que elijamos: si esperamos o buscamos un transporte alternativo. Sirve para darnos una experiencia durante la espera, como los screenshots que aparecen mientras se carga una aplicación en el móvil. Steve Jobs pensó la experiencia del usuario en todos sus productos con la incorporación de la experiencia táctil entre otras cosas. Proporcionar una experiencia agradable en el uso o en la compra se convierte en algo más que valor añadido. En cierto modo, la sociedad de la información nos está transformando del hardware al software, del objeto a la experiencia, o parafraseando al viejo Bauman: “nos hacemos más líquidos”. En todo lo que se venda hay que incluir la experiencia (de compra).

Crear una agradable experiencia de compra implica facilitar todo lo posible la elección al consumidor, por ello, cada vez es más habitual la tendencia a la especialización en el retail con personal experto que puede recomendar la mejor opción reduciendo las posibilidades. Es la paradoja del híperconsumismo, que denota una aparente libertad de elección pero que la ingente cantidad de opciones disponibles acaban reduciendo la libertad real de elección.

I.W.Y.

Ego Consumans

Sharing and integrating the user: Collaborative projects // Compartir e integrar al usuario: Proyectos colaborativos

The People’s Supermarket in London via seanofloinn.blogspot.com

Arthur Potts Dawson co-founder of The People’s Supermarket via smart-urban-stage.com

The People’s Supermarket ID via identitydesigned.com

Until now, establishments and business models based on the distribution of organic products, have suffered the consequences of being outside of the economies of scale. The production adds value with care and selection, increasing the final price fairly. However, new proposals for social and responsible entrepreneurship have opened the doors to new patterns of consumption based on community and collaboration. Time and participation are erected, too, as currencies.

This is the case of The People’s Supermarket, a cooperative in the London borough of Camden which aims to connect the urban community in search of local and organic products at reasonable prices, with the nearby farming community. Members of the cooperative -who are already over a thousand! – pay an annual fee of £ 25 and pledge to spend 4 hours a month to work in the store. Thus, the cooperative can offer products with a low business margin to its members (with a discount of 20%), while they form the active part of their development.

Shortening the supply chain, they support those small producers who can not afford to be present in large retail chains, both strive to meet growing urban demand for fresh, healthy, seasonal and close products. They also have an ambitious project to reduce the amount of food discarded: The People’s Kitchen. Cooking many of the products at risk of becoming waste and making compost with the rest. It not only allows them to offer healthier prepared meals at good prices, but have generated some jobs and significantly reduced their organic waste generation. With this formula, they may even offer a catering service for events.

The store and their corporate image are a reflection of their values, conveying the diversity of its members and the culture of DIY. Is not only the people’s supermarket and kitchen, it also identifies that their brand belongs to its members. Their design is transversal and democratic, like their philosophy, and has been designed under the premise of eco-design, reducing costs with highly customizable standard parts.

At the end of this post, we have embedded a video about The People’s Supermarket and we’d like to encourage all our londoner readers to be part of this beautiful project.

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Hasta ahora, los establecimientos y modelos de negocios basados en la distribución de productos ecológicos, han sufrido las consecuencias de estar al margen de las economías de escala. La producción pone en valor su cuidado y selección, incrementando equitativamente el precio final. Sin embargo, las nuevas propuestas de emprendimiento social y responsable han abierto las puertas a nuevos modelos de consumo basados en la comunidad y la colaboración. El tiempo y la participación se erigen, también, como monedas de cambio.

Es el caso de The People’s Supermarket, una cooperativa en el barrio londinense de Candem que pretende conectar a la comunidad urbana en busca de productos locales y ecológicos a buen precio, con la comunidad de agricultores cercanos. Los miembros de la cooperativa -que ya son más de mil!- pagan una cuota anual de 25 libras y se comprometen a destinar 4 horas mensuales a trabajar en el establecimiento. Así, la cooperativa puede ofrecer productos con un bajo margen comercial a sus miembros (con un descuento del 20%), a la vez que éstos forman la parte activa de su desarrollo.

Acortando la cadena de distribución, apoyan a aquellos pequeños productores que no pueden permitirse estar presentes en las grandes cadenas de distribución, a la vez se esfuerzan en poder cubrir la creciente demanda urbana de productos frescos, sanos, de temporada y cercanos. Cuentan también con un ambicioso proyecto para reducir la cantidad de alimentos desechados: The People’s Kitchen. Cocinan buena parte de los productos que corren el riesgo de convertirse en residuos y hacen compost con el resto. No sólo les permite ofrecer comida preparada sana a buenos precios, sino que han generado diversos puestos de trabajo y reducen notablemente su generación de residuos orgánicos. Con esta fórmula, pueden incluso ofrecer un servicio de cátering para eventos.

El establecimiento y la imagen corporativa son un reflejo de sus valores, transmitiendo la diversidad de sus miembros y la cultura del DIY (háztelo tu mismo). No sólo es el supermercado y la cocina de la gente, sinó que también su marca pertenece e identifica a sus miembros. Su diseño es transversal y democrático, al igual que su filosofía, y ha sido ideado bajo las premisas del ecodiseño, reduciendo los costes con piezas estándar altamente personalizables.

Adjuntamos un vídeo sobre The People’s Supermarket y animamos a todos nuestros lectores londinenses a formar parte de este bonito proyecto.

Views of the 20th century: Baudrillard // Lecturas del s.XX: Baudrillard

For a better understanding and to complete all those elements linked to the brand experience that influence the buying process, we will count with the collaboration of experts that will introduce concepts that will improve our business development, from different disciplines and points of view. Today we are pleased to introduce a text of Insik W. Yoon, sociologist.

Baudrillard said that the logic of the consumer society is fundamentally a process of classification and differentiation, ie a logic inscribed in a hierarchy of social statutes that filters and selects groups from top to bottom. Model groups establish an order of difference that submits and relativizes all consumer behaviors, but lived as free individual choice.

We consume not only products and services, but signs or marks that we classify and differ in social terms. In this way, consumption works both as a process of meaning and communication, in which the sign or the mark is likely to be consumed even before the object it represents (eg merchandising).

Through advertising and mass media, objects report and suggest our behaviors. Objects specified by their brands are laden with connotations of differentiation, prestige and fashion. Consumption is a part of this process based in this learned code that disciplines and domestiques ourselves. Finally, the unlimited nature of consumption generates scarcity, and the result is the institutionalization of deficiency as a productive force.

I.W.Y.
Ego Consumans

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Para completar y entender mejor todos los elementos vinculados a la experiencia de marca que inciden en el proceso de compra, contaremos con la colaboración de expertos que nos irán introduciendo, desde distintas disciplinas y visiones, conceptos que nos ayudarán a construir mejor nuestro negocio. Hoy estamos encantados de presentaros un texto de Insik W. Yoon, sociólogo.

Decía Baudrillard que la lógica de la sociedad de consumo es fundamentalmente un proceso de clasificación y de diferenciación, es decir una lógica inscrita en una jerarquía de estatutos sociales que filtra y selecciona los grupos de arriba hacia abajo. Los grupos modelos instauran un orden de la diferencia que se somete y relativiza todos los comportamientos consumidores, vividos sin embargo como libres opciones individuales.

Consumimos, además de productos y servicios, signos o marcas que nos clasifican y diferencian en el plano social. De este modo, el consumo funciona a la vez como un proceso de significación y de comunicación, en el que el signo o la marca es susceptible de ser consumida incluso antes que el objeto que la representa (ej: merchandising).

A través de la publicidad y los mass media, los objetos nos informan y sugieren nuestros comportamientos. Los objetos especificados por sus marcas están cargados de connotaciones de diferenciación, de prestigio y de moda; el consumo es un proceso que se inscribe dentro de este código aprendido que nos disciplina y domestica. Finalmente, el carácter ilimitado del consumo genera escasez, y el resultado es la institucionalización de la carencia como fuerza productiva.

I.W.Y.
Ego Consumans